Es uno de los productos de nuestra Dieta Mediterránea con más bondades nutricionales. Su alto contenido en proteínas de calidad, en vitaminas, en minerales y su perfil lipídico en grasas, la convierten en un alimento sano y saludable. Además, tanto la carne como los elaborados del cerdo de capa blanca se elaboran bajo un modelo de producción, único en el mundo, en la protección del medio ambiente y el cuidado de los animales.

La carne de cerdo de capa blanca aporta proteínas de alto valor biológico. Es rica en zinc, fósforo o potasio como minerales más destacados, y se caracteriza por su contenido en vitaminas del grupo B como la B1, B3, B6 y B12 y su moderado aporte graso en el que priman los ácidos grasos insaturados (cortes como el solomillo o el lomo solo contienen 104 kcal por cada 100 gramos).

Asimismo, la calidad nutricional de la carne y elaborados del cerdo de capa blanca no ha dejado de evolucionar en los últimos años. Gracias a la investigación llevada a cabo por la industria cárnica son productos cada vez más saludables. Contienen menos sal, menos grasa e incorporan sustancias beneficiosas para el organismo.

Por todas estas razones, los expertos recomiendan el consumo de carnes magras, como la carne de cerdo de capa blanca, entre 3 y 4 raciones por semana.

Por otra parte, la carne y los productos del cerdo blanco cumplen con los requisitos más exigentes en calidad y seguridad alimentaria y son elaborados bajo un modelo de producción que es referente internacional de lo que se conoce como “la ganadería moderna”: profesionalizada, innovadora, respetuosa con la sensibilidad y necesidades de los animales y enfocada en la reducción del impacto ambiental y el cuidado del medio ambiente.

Para dar visibilidad a todo el riguroso trabajo que realiza el sector porcino, la Interprofesional del Porcino de Capa Blanca (INTERPORC), ha creado el sello “COMPROMISO BIENESTAR CERTIFICADO”, (https://www.bienestaranimalcertificado.com/) que pronto lucirán la carne y los productos del cerdo blanco que cumplen con los requisitos más exigentes de la Unión Europea en bienestar animal y bioseguridad.