El Grupo Operativo REDaPORC, liderado por INTERPORC, es una de las grandes apuestas en materia de bioseguridad del sector porcino español. Su objetivo más emblemático es la reducción del uso de antibióticos en las granjas, materia en la que ya se han obtenido importantes avances, y se espera que la herramienta desarrollada, una vez validada, pueda adaptarse fácilmente a otros sectores ganaderos.

REDaPORC se enmarca en la voluntad de liderazgo internacional del sector porcino español, que le ha llevado a tomar la iniciativa en la creación e implementación de programas que impulsen las políticas de la Unión Europea y que contribuyan a que las granjas españolas operen con los estándares más eficaces de gestión, diseño y funcionamiento.

El Grupo Operativo está a la vanguardia en el desarrollo del principio ‘Una sola Salud’ (One Health), que rige la legislación comunitaria, entendiendo que la salud de las personas, los animales y el medio ambiente están íntimamente ligadas, y su gestión conjunta minimiza los daños y maximiza los beneficios.

Tres objetivos básicos

Cuenta con tres grandes objetivos: Identificar y caracterizar los factores de riesgo más importantes del consumo de antibióticos en materias como bioseguridad o enfermedades en las granjas de porcino españolas; desarrollar una plataforma digital voluntaria donde registrar los datos de las granjas; y mantener la alta sensibilización y la excelencia del sector porcino en esta materia.

En el primero de ellos cobran especial relevancia las cuatro empresas que participan en el proyecto, Vall Companys, Cincaporc, Sociedad Cooperativa Ganadera de Caspe y Sociedad Agroalimentaria Tejares Hermanos Chico. Entre todas aportan las 350 granjas participantes en las que se han desarrollado hasta el momento dos encuestas de bioseguridad (aún resta una tercera).

En esas consultas, que también sirven para ir mejorando el sistema en cada oleada, se obtienen los datos de uso de antibióticos, marcadores de bioseguridad y puntos críticos de mejora de las instalaciones que se introducen en la plataforma digital que se está desarrollando.

Con esas informaciones, la aplicación permite a los responsables de cada instalación detectar sus riesgos sanitarios, así como evaluar comparativamente su consumo de antibióticos con otras granjas o empresas.

De este modo, se podrá mejorar la eficiencia del sector ganadero en el uso de los recursos, se reducirá el uso de antibióticos y el coste de los tratamientos, se contribuirá a la mejora del medio ambiente al minimizar las emisiones por kilo de carne, y se podrá prevenir la generación de bacterias resistentes.

El resultado final será una herramienta que se convertirá en vital para la toma de decisiones empresariales ya que facilitará el establecimiento de estrategias adecuadas (individuales en cada granja o colectivas de todo el sector) que conduzcan a que el sector porcino de capa blanca alcance el máximo nivel de bioseguridad.

Primeras medidas

Por el momento, las medidas a adoptar que ya empieza a mostrar REDaPORC para que las instalaciones incrementen su bioseguridad buscan reducir el riesgo de aparición y la propagación de enfermedades, infecciones o infestaciones entre los animales.

Dichas medidas pueden ser tanto externas (reducción del riesgo de entrada en la granja de un agente patógeno); como internas (reducción del riesgo de transmisión interna entre los animales); o de ámbito regional (reducción del riesgo de entrada y propagación de una enfermedad en una determinada zona geográfica).

Entre esas medidas específicas que ya ha delimitado el Grupo Operativo para tratar puntos críticos detectados se pueden citar, cuándo establecer una cuarentena; la definición de zonas limpias y sucias, así como las condiciones del acceso entre ambas; el control del origen de nuevos animales que llegan a la granja; el control de los animales silvestres de la zona; cómo debe desarrollarse el contacto entre los animales y el personal y las visitas de la granja; y el control de plagas mediante un plan DDD (Desinfección-Desratización-Desinsectación).