La Interprofesional del porcino de capa blanca (INTERPORC), al igual que el sector al que representa, están firmemente comprometidos con el bienestar animal. Uno de los mejores ejemplos de ese compromiso con la excelencia es el carácter voluntario del sello ‘B+ Compromiso Bienestar Animal’.

Ninguna empresa está obligada a someterse a las auditorías que certifican que supera las duras exigencias del Reglamento Técnico de bienestar animal y bioseguridad IAWS. Y, sin embargo, más del 60% de la producción porcina española de capa blanca está certificada en la actualidad.

En total hay 163 operadores certificados y más de 7.700 granjas, una información que puede consultarse con total transparencia en la web: https://www.bienestaranimalcertificado.com/.

Gracias al compromiso de esas empresas, y a la positiva respuesta y apoyo de grandes cadenas de la distribución, hoy millones de consumidores de toda España tienen a su disposición carne certificada en bienestar animal.

¿Qué distingue al sello B+ Compromiso Bienestar Animal?

Hay tres argumentos principales que crean el carácter distintivo del sello creado por INTERPORC:

En primer lugar, la ya nombrada voluntariedad del sector porcino, que se autoimpone cumplir con unas condiciones de bienestar animal superiores a las que marca la ley.

Segundo, ha sido elaborada por un Comité Científico de reconocido prestigio en Bienestar animal.

Finalmente, está certificado por entidades externas acreditadas.

Sello voluntario

La ganadería moderna y de precisión que caracteriza al sector porcino de capa blanca de España trabaja según el modelo de producción europeo, uno de los más exigentes del mundo. Sin embargo, cuando se tiene vocación de líder el conformismo no tiene cabida.

Es preciso ir incluso por delante de las demandas de la sociedad y de las exigencias legales. Así lo hace el Reglamento Técnico INTERPORC Animal Welfare Spain (IAWS), que marca las condiciones que se deben cumplir para obtener el sello, es incluso más exigente que las normativas legales española y europea.

Eso impone un esfuerzo adicional y, no lo olvidemos, voluntario, en temas tan importantes de la producción de alimentos como la trazabilidad, la bioseguridad, la sanidad animal, la seguridad alimentaria, la adhesión al Plan Nacional de Resistencia a los Antibióticos (PRAN) y el alojamiento de los animales.

De esta manera, las empresas que se certifican incorporan a su sistemática de trabajo una visión holística del bienestar animal que les beneficia e impulsa en su búsqueda de la excelencia en todas las áreas.

Comité de expertos

INTERPORC reunió a un Comité Científico de expertos en bienestar animal para elaborar el Reglamento Técnico INTERPORC Animal Welfare Spain (IAWS). Un comité del que hoy forman parte 19 instituciones del ámbito universitario y de la investigación.

Dichos expertos son quienes avalan la seriedad del reglamento, así como su transparencia y rigor científico, además de ser los responsables de mantenerlo actualizado. Es decir, que responda en todo momento a las crecientes demandas sociales y legales relacionadas con el bienestar animal.

En su trabajo, el comité siguió las directrices sobre bienestar animal de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), que lo describe como el estado físico y mental de un animal en relación con las condiciones con las que vive y respecto a cinco libertades: estar libre de hambre, de sed y de desnutrición; libre de temor y de angustia; libre de molestias físicas y térmica; libre de dolor, de lesión y de enfermedad; y libre de manifestar un comportamiento natural.

Además, establecieron ocho áreas de control que abarcan todos los aspectos relacionados con la cría y el desarrollo de los animales, transporte y sacrificio, abarcando toda la vida de los animales.

Control externo

La credibilidad y transparencia máxima de todo el proceso se obtiene por el hecho de que, para la obtención del sello, el cumplimiento del Reglamento debe ser verificado por una empresa certificadora ajena al sector porcino y acreditada por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC), que a su vez supervisará el trabajo de dichas empresas mediante su exigente proceso de evaluación.